El gran amado

En una isla remota, vivía una pareja de plebeyos, la dama se llamaba María y junto a su esposo llamado Juan.

Aquella pareja se tenía un gran amor que juraron proteger con un pacto, en el cual prometieron estar juntos hasta el final de sus días en este mundo. Un día el en que su amado tuvo que partir a una importante navegación por el mar, su mujer desconsolada y rota en llanto por el miedo de perder a su amado en las aguas profundas de aquel mar.

 Al notar esto su amado le dijo:

Prometo volver y al regresar tocare 3 veces la bocina de niebla para que así escuches mi regreso hacia tu amor.

Su gran amado se marchó dejando un vacío sellado con ese gran pacto de amor entre su corazón y el de su amada, su esposo navego y lucho contra las grandes tormentas de aquel mar, encontrándose en su camino una gran bestia, los tripulantes de aquel barco lucharon contra esta bestia, defendiéndose, clavándole un gran puñal en el pecho a aquel animal.  

Martin un tripulante de aquel barco en el que se encontraba Juan.

Le dijo que hay que tener cuidado, que se acercarían piratas ladrones, más allá al llegar a la Primera Isla Encantada. Juan preocupado solo escucho y siguieron el viaje.

Pero minutos antes de llegar a la Isla Encantada, se acercaron al barco una gran manada de ballenas asesinas tratando de hundir el barco hacia abajo, aquellos tripulantes del barco se pusieron alerta sobre esto.

Juan encargado del timón logro obtener la estabilidad del barco para así no caer sobre las enormes bocas de aquellas ballenas.

Sin embargo, se perdió mucho cargamento, entre ellas comida y ropa de aquellos tripulantes.

Afortunadamente llegaron aquella Isla Encantada, ahí en el borde de aquella Isla se percató Juan, Martín y los demás tripulantes que en la arena se encontraban lingotes de oro, pero Martin les dijo:

-¡NO SE LES OCURRA COGER LOS LINGOTES DE ORO!

-Juan contesto: ¿Pero que pasa, por qué?

-Martín: Por qué hace muchos años atrás una bruja se me acercó y me dijo sobre una extraña y aterradora historia de la vanidad y codicia.

-Juan: ¡Ay!  por favor cuéntanos la historia ¡YAA!

-Martín: La bruja dijo que si llegan a coger los lingotes de oro que se encuentra en una Isla encantada justamente en la arena, estos lingotes se convertirán en serpientes venenosas y matarán a cada una de las personas que se atrevieron agarrarlo solo por vanidad.

Juan y los demás tripulantes quedaron muy sorprendidos de esta gran historia. Y procedieron a dirigirse hacia la profundidad de esta gran Isla Encantada sin saber con que cosas se toparían.

Al seguir su camino, notaron a su alrededor plantas extrañas, animales deformados como demasiado ruido de animales salvajes.

Algunos de estos tripulantes no decidieron hacerle caso a esto y seguir con su gran misión, pero en cambio otros tripulantes se morían del miedo y con arrepentimiento de haber llegado a la Isla Encantada.

Juan, Martín y los demás tripulantes se desgastaban al caminar, pero desgraciadamente no tenían demasiados recursos por el incidente con las ballenas asesinas.

Juan con la promesa en mente de volver con su amada no se dio por vencido hasta alcanzar su objetivo encontrar el gran tesoro de la bandera tricolor un tesoro que por años, nadie a podido encontrarlo con tal de no morir y segur contando los días para volver a ver a el amor de su vida Juan y Martín tenían dicha esperanza de volver a encontrar el tesoro y reunirse de nuevo el con su amada y Martin con su familia, pasaron días tranquilos y a su vez días en los que la misma noche de aquella era un tormento, poco a poco iban cayendo los tripulantes de aquel barco. Hasta que un día se toparon con una cueva misteriosa y oscura, con miedo e incertidumbre Juan fue el primero en adentrarse hacia esa cueva, el olor era repulsivo, huesos abundaban por todas partes de aquellos que un día fueron personas que al igual que todos los presentes se embarcaron en la búsqueda de aquel tesoro. Al entrar Juan, pudo sentir como una presencia a lo lejos lo veía con mucha atención, justo cuando iba a tomar el tesoro, ante el apareció una figura humana con facciones grandes y un tanto monstruosas llamándose a si mismo con el nombre de Zodd el inmortal, alguien demasiado fuerte, tan fuerte que por años a intentado encontrar a alguien que verdaderamente le de lo que mas ansia, una batalla digna.

En ese momento Juan sabia que para tener aquel tesoro debía luchar contra aquella figura, con temor pero sin retroceder sujeto su espada y se posiciono para enfrentarlo, Zodd al ver esto con una sonrisa macabra asintió con la cabeza y empezó a atacar con su espada, la fuerza de este ser, es monstruosa- exclamo Juan- ambos dándolo todo de si en la lucha, Juan pudo acertar un corte en el pecho de Zodd, haciéndolo sangrar, en ese momento con una sonrisa y entusiasmado Zodd dijo:

-Eres la primera persona en 300 años que ha podido soportar la fuerza de mis golpes sin salir muerto.

Juan respondió: ¿Trecientos años? ¿Cómo es posible?

Zodd entonces de un momento a otro paso de ser una persona a convertirse en una bestia con alas y cuernos, con unos ojos color rojo sangre como Juan los había descrito, es así como de ser un ser humano se termino convirtiendo en un apóstol, y solo con el poder de su puño mando a volar a Juan, sin saber que estaba ocurriendo solo se concentró en la promesa que le hizo a su amada, sin rendirse empuño su espada y empezó a luchar contra aquella bestia y sin importar cuantos golpes con suficiente fuerza como para asesinar a un hombre de un solo golpe esta bestia no retrocedía pero se notaba en su rostro como se extasiaba de aquella lucha, una lucha que jura recordar como la primera que se le estaba complicando en mucho tiempo. El cuerpo de Juan cada vez perdía fuerza y en un momento de distracción, el apóstol le asesta un golpe dejándolo inconsciente, Martin que se quedo afuera y al percatarse de que Juan no salió, decidido entrar topándose con aquella bestia que al verlo, Zodd se quedo paralizado al ver que Martin poseía un collar extraño pero que sabia que si el portador lograba poseerlo se desataría una completa masacre. Zodd le dijo a Martin y a Juan lo siguiente:

Al ponerse el sol, la luna será cubierta de un color rojo carmesí es ahí cuando el nuevo rey nazca.

Abriendo sus alas se marcho de aquella cueva, consternados por lo que acababa de pasar y sin olvidar aquellas palabras, se levantaron y tomaron aquel tesoro junto a el la bandera tricolor, el amarillo representando la riqueza, el azul representado el océano como el cielo y por ultimo el rojo la sangre de aquellos que la derramaron en búsqueda de este tesoro.

Ya con el tesoro en manos decidieron volver junto con los tripulantes y así poder marcharse de una vez de aquella isla, sin embargo y ya para volver a sus hogares a Juan no se le salía las palabras de aquella bestia entonces se acerco Martín para agradecerle por todo y despedirse de aquella persona que fue su compañera de viaje, sin embargo Juan noto como el collar de Martin tenia una forma de un rostro pero de forma abstracta y de un momento a otro un ojo se abrió lo cual dejo conmocionada a Juan. Sin darle importancia Juan veía al horizonte su hogar, su amada, su vida…

Como lo prometió hizo sonar la bocina tres veces y con una sonrisa en su rostro junto a su recompensa se bajo del barco y con ternura se abrazaron María y Juan celebraron su regreso y después de una conversación larga y emotiva quedaron dormidos del cansancio. María que vivía con la angustia de que su amado jamás regrese y Juan viviendo la realidad del que el talvez no hubiera podido volver a ver a la mujer que ama.

Por otro lado, Martin llego con mucho entusiasmo a su hogar, pero nada mas entrar vio como su esposa e hija habían sido masacradas por aquellos piratas que estaban en busca del tesoro, con llanto y al alado de su esposa e hija el collar poco a poco se reposiciono para convertirse en una cara y junto al llanto y los gritos de Martin esta cara empezó a gritar y al compás del atardecer se empezó a formar un eclipse. El cual Martin lo pudo apreciar desvaneciéndose poco a poco hasta quedar inconsciente a lo lejos Zodd que estuvo presenciando todo con un tono serio exclamo: Ha comenzado…

CONTINUARA...

Integrantes: Mateo Alvarez, Tatiana Paredes, 

David Sánchez, Eduardo Lema, Leslie Quiroz

Comentarios